Monitorean Ecosistemas del
Golfo de México
Ciudad
de México.- Con el objetivo de monitorear y verificar
los ecosistemas del Golfo de México, se firmó un acuerdo, entre
el Instituto Nacional de Ecología y el Instituto Mexicano del
Petróleo, que permitirá elaborar un diagnóstico de las
condiciones ambientales actuales de aguas y costas mexicanas,
mediante campañas de recolección de muestras y su posterior
análisis en laboratorio, bajo criterios técnicos generales de
calidad y confiabilidad para estudio de posibles derrames de
hidrocarburos.
Francisco Barnés Regueiro, presidente del Instituto Nacional de Ecología, y Bonifacio Efrén Parada Arias, Director General del Instituto Mexicano del Petróleo, coinciden en señalar que estos trabajos permitirán elaborar un diagnóstico de las condiciones ambientales actuales de aguas y costas mexicanas. El área de supervisión es punto de convergencia para gran diversidad de hábitats altamente productivos: bahías, deltas, lagunas costeras y estuarios, manglares, pastos marinos y arrecifes de coral.
Barnés Regueiro explicó que trabajos anteriores han demostrado que al suceder un percance de este tipo no se conocen los daños específicos a los diversos ecosistemas de la zona, por lo que contar con este monitoreo oceanográfico sienta las bases para consolidarlo como el sostén para próximos años en materia de inspección y monitoreo marino de esta biota.
Por su parte, Efrén Parada Arias recordó que en 2011 diversas instancias de gobierno y academia llevaron a cabo tres campañas oceanográficas. Para 2012, dijo, se prevé la realización de tres más que incluyen estudios de línea costera sobre parámetros físico-químicos, evaluaciones sobre el estado de salud de los pastos marinos y elaboración de una línea base ecotoxicológica en la zona costera.
Asimismo reconoció la labor de diversas instancias que han participado en las campañas oceanográficas y de playas que se han realizado y que dan la oportunidad de contar con puntos clave como el acopio de información científica, forense y social para la futura toma de decisiones sobre el tema.
Ciudad
de México.- Con el objetivo de monitorear y verificar
los ecosistemas del Golfo de México, se firmó un acuerdo, entre
el Instituto Nacional de Ecología y el Instituto Mexicano del
Petróleo, que permitirá elaborar un diagnóstico de las
condiciones ambientales actuales de aguas y costas mexicanas,
mediante campañas de recolección de muestras y su posterior
análisis en laboratorio, bajo criterios técnicos generales de
calidad y confiabilidad para estudio de posibles derrames de
hidrocarburos.Francisco Barnés Regueiro, presidente del Instituto Nacional de Ecología, y Bonifacio Efrén Parada Arias, Director General del Instituto Mexicano del Petróleo, coinciden en señalar que estos trabajos permitirán elaborar un diagnóstico de las condiciones ambientales actuales de aguas y costas mexicanas. El área de supervisión es punto de convergencia para gran diversidad de hábitats altamente productivos: bahías, deltas, lagunas costeras y estuarios, manglares, pastos marinos y arrecifes de coral.
Barnés Regueiro explicó que trabajos anteriores han demostrado que al suceder un percance de este tipo no se conocen los daños específicos a los diversos ecosistemas de la zona, por lo que contar con este monitoreo oceanográfico sienta las bases para consolidarlo como el sostén para próximos años en materia de inspección y monitoreo marino de esta biota.
Por su parte, Efrén Parada Arias recordó que en 2011 diversas instancias de gobierno y academia llevaron a cabo tres campañas oceanográficas. Para 2012, dijo, se prevé la realización de tres más que incluyen estudios de línea costera sobre parámetros físico-químicos, evaluaciones sobre el estado de salud de los pastos marinos y elaboración de una línea base ecotoxicológica en la zona costera.
Asimismo reconoció la labor de diversas instancias que han participado en las campañas oceanográficas y de playas que se han realizado y que dan la oportunidad de contar con puntos clave como el acopio de información científica, forense y social para la futura toma de decisiones sobre el tema.
